Manifiesto

MANIFESTACIÓN POGUISTA

Si la desinformación pasa hoy por recibir información de más, estamos ante la necesidad de discriminar qué es lo que necesitamos y qué es lo descartable para nosotros, en esa avalancha de datos que terminan sepultando nuestra propia iniciativa. No se requiere entonces una tarea colectiva de dosificación, sino un consumo consciente individual, que se adecue a lo que son nuestros intereses reales y no a la presión que recibimos para que algo que en un principio no llega a conmovernos, luego nos parezca imprescindible. La lucha es cuerpo a cuerpo y mente a mente, para que la dictadura del algoritmo no nos someta bajo su rigor.

Para quienes todavía encuentran placer en la reflexión y en el pensamiento, POGO viene a ofrecer una experiencia online que merezca ser apropiada. No un método, ni una fórmula ni un tutorial para adquirir la sabiduría, sino un espacio de libertad creativa que no reduce el arte a la consecución de ceros y unos. Un pequeño refugio que nos pone a cubierto del fundamentalismo binario y que abre el juego en infinitas direcciones; un sitio que se sirve del soporte digital sin que la virtualidad opaque el valor de las vivencias que provienen del mundo real.

No hace falta renegar de lo industrial para aportar un producto artesanal, como no hace falta aborrecer lo global para elaborar contenidos que necesariamente van a ser locales, porque son arrojados al flujo informático desde un punto geográfico determinado. Sin embargo, no nos une el punto de partida sino el de llegada. Una meta que, vaya paradoja, no está definida, sino que va construyéndose a medida que avanzamos en su búsqueda, como parte de un proceso que involucra tanto a quienes forman parte del staff como a quienes conforman el plantel de usuarios de este experimento.

Escritores, periodistas, diseñadores, videastas, músicos, publicistas, artistas visuales, actores, gestores, historiadores, cientistas sociales, fotógrafos y otros profesionales varios son los responsables de proveer el material desplegado en esta web, para que esté a disposición de quien tenga la intención de hacerlo suyo. Estamos convencidos de que nuestro proyecto es inviable y por eso mismo es que asumimos el desafío. Los invitamos a ingresar en este portal para descubrir que no todo está perdido. Y para sumarse a una aventura que propicia el disfrute de la cultura, sin la mediación de los artilugios que, con la excusa de simplificarnos la tarea, nos clausuran el derecho a la equivocación.

Dirty Ortiz